Google+ Aislado en este planeta: Inteligencia Artificial

martes, 7 de febrero de 2017

Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial (IA), se puede definir como la facultad de razonamiento, similar al humano, que puede tener un ser construido artificialmente, como un robot o una computadora. Además de razonar, estos dispositivos deben tener capacidad de desarrollar algún tipo de conducta no repetitiva que la máquina decida por sí misma habiendo aprendiendo de sus propias experiencias.

Esto de la IA parece bastante ambicioso cuando los más escépticos aún dudamos de que exista vida inteligente en nuestro planeta, a la vista del comportamiento humano en muchísimas ocasiones. Pero parece que agua hay cuando el río suena y este es un tema recurrente en publicaciones técnicas, charlas y medios de comunicación que predicen un futuro casi inmediato de sorprendentes desarrollos que nos harán la vida más fácil.


El objetivo es construir máquinas que puedan pensar de forma autónoma para tomar decisiones similares a las que los humanos afrontan en su vida diaria utilizando la inteligencia y el sentido común.

Hay una noticia reciente que señala como una máquina de IA pudo vencer de forma sistemática a los mejores jugadores de póquer del mundo. La experiencia finalizó el pasado 31 de enero y fue un enfrentamiento entre cuatro humanos, grandes jugadores del póquer profesional, y una máquina de IA llamada Libratus, producto del trabajo de investigadores de Carnegie Mellon, una universidad de referencia en ciencias de la computación y robótica. El encuentro consistió en veinte días de partidas en la modalidad de póquer "Texas Hold ‘em", en los que la máquina fue capaz de analizar 120.000 jugadas. Teniendo en cuenta las reglas del juego, las cartas recibidas, las cartas vistas en la mesa y las apuestas de cada uno de sus oponentes y por tanto, su comportamiento, consiguió vencer con consistencia en un número estadísticamente significativo de ocasiones, suficiente como para descartar que fuese simplemente cuestión de suerte.

Hay precedentes en el caso del ajedrez donde una máquina de IBM conocida como Deep Blue, derrotó en 1997 al campeón mundial Kasparov, aunque por escasa diferencia. Desde entonces los ordenadores no han hecho más que mejorar mientras que el cerebro humano está muy cerca de su límite. En el póquer la cosa es más complicada. El margen de maniobra de los jugadores es superior porque intervienen en mayor medida los aspectos humanos como la intuición, el simulacro, el farol… que son poco programables.


El ordenador sabe las reglas del juego, tiene en cuenta todas las cartas jugadas y ha memorizado la estadística de partidas anteriores. Hasta aquí solo es informática clásica pero después entra en juego la IA y la máquina comienza a aprender de los humanos tanto de sus contrincantes actuales como de experiencias anteriores. Aquí comienza su ventaja porque la capacidad de memorización es casi ilimitada y su inteligencia va en aumento adquiriendo experiencia y también malicias típicamente humanas. A partir de ahí puede tomar decisiones no programadas en un entorno de información incierta, mejor que los seres humanos y todo ello a gran velocidad de modo que se vuelve invencible. A favor del humano solo quedará el factor suerte y esta se reparte estadísticamente a partes iguales, en series largas.

Los algoritmos que se van desarrollando en IA, ya no son de uso exclusivo para una sola actividad. Los más recientes están diseñados para un uso general y son de aplicación en diferentes disciplinas entre las que se cuentan la educación, la ciberseguridad, la planificación financiera, la negociación de contratos, la interpretación de fotografías, el diagnóstico de averías, la predicción meteorológica, la identificación de objetivos militares o incluso la investigación de tratamientos antivirales.

Una aplicación complementaria de la IA es la robótica. Un robot tiene que estar dotado de una inteligencia y además tiene que ser capaz de realizar físicamente las operaciones de manipulación y para ello se les dota de pinzas, ruedas, brazos mecánicos, sensores, detectores ultrasónicos, giroscopios y visión artificial. Una aproximación al ser humano que resulta inquietante aunque todavía se encuentre muy lejos de hacerse realidad.


Sin embargo los desarrollos en software van muy avanzados y los ordenadores ya nos han dado una paliza en matemáticas, en ajedrez, en traducción, en reconocimiento de imágenes y en breve se pondrán al volante de nuestros coches relegándonos al papel de copilotos.

El concepto de inteligencia artificial no es tan reciente como parece. Ya han pasado más de setenta años desde que Alan Turing construyó su dispositivo Bombe, que permitió descifrar los códigos de la máquina Enigma alemana. Sus investigaciones le colocan en una posición destacada como padre de la IA. En la película "The Imitation Game" de 2014, Benedict Cumberbatch, que interpreta al célebre matemático, se entrevista con un detective que le pregunta: "¿Podrán las máquinas pensar algún día como los humanos?". A lo que él responde: "La mayoría de la gente piensa que no". 

Desde ahora, cuando te plantees jugar al póquer o al mus, ya sabes algo más. No importa lo buen jugador que seas, porque habrá una máquina que lo hará mejor que tú y te ganará sistemáticamente. Y prepárate para llegar a esa conclusión en cada vez más escenarios…

No hay comentarios:

Publicar un comentario