Google+ Aislado en este planeta: noviembre 2016

domingo, 27 de noviembre de 2016

Granma

En las primeras horas del 25 de noviembre de 1956, en una fría noche de lluvia, un barco de nombre Granma comenzó a navegar sigilosamente por las quietas aguas del río Tuxpan, en el estado de Veracruz, en México. Tres millas más abajo alcanzó las aguas del Golfo y puso rumbo a Cuba. A bordo iban 82 jóvenes revolucionarios entre los que se encontraban Fidel Castro, su hermano Raúl, el Che Guevara y Camilo Cienfuegos que viajaban a la isla con la misión de iniciar la revolución que debía derrocar a Fulgencio Batista.

El yate Granma escoltado por jóvenes revolucionarios

Sesenta años después, y también un 25 de noviembre, aquella expedición ha puesto punto final con la muerte de su comandante. Quizás se trata de una nueva partida, no sabemos hacia donde porque el periplo vital de ese hombre ha concluido y es posible que se imponga por fin en la isla, un giro en una dirección que para los cubanos es una aventura y una incógnita.

sábado, 19 de noviembre de 2016

La conquista de la Florida

Hernando de Soto y el Inca Garcilaso

El Inca Garcilaso de la Vega nos da cuenta, en una de sus crónicas histórico-literarias titulada "La Florida del Inca", de la expedición del conquistador español Hernando de Soto a la península de la Florida, en los años de 1539 a 1543.

Supuesto retrato del Inca Garcilaso
Garcilaso de la Vega nunca estuvo en Florida. Había nacido en Cuzco, Perú, en 1539, hijo de un capitán español y de una princesa inca, era por tanto un auténtico mestizo. Se trasladó a España en 1560, respaldado por una herencia de su padre, lo que le permitió viajar, ampliar su cultura y alternar la carrera militar con la literatura.

Parece que hacia 1585 se hallaba radicado en Montilla, dispuesto a desarrollar sus proyectos literarios basados en la muy reciente historia del continente americano, cuando se rencontró con un soldado que había conocido en Cuzco llamado Gonzalo Silvestre, que le relató con gran detalle los hechos de aquella expedición, con los que el Inca Garcilaso apañó su historia. No obstante la publicación de la obra se demoró varios años, pues la fue completando con nuevas narraciones de otros soldados que habían participado en la conquista.

La obra vio la luz en Lisboa en el año 1605 y en ella se relatan las andanzas de los conquistadores españoles en la península de la Florida además de una descripción detallada del entorno geográfico y de las costumbres de los indígenas. El Indio Garcilaso reivindicó el rigor histórico de su obra, aunque sin duda tuvo que hilvanarla con algunos detalles de su invención para dar continuidad al relato. El resultado se puede considerar una novela histórica de gran valor, a la altura de las mejores obras de la narrativa castellana.

sábado, 5 de noviembre de 2016

El Vaticano (I)

Plano del Estado Vaticano


Cuando se visita la ciudad de Roma y en concreto la Plaza de San Pedro, es fácil e inadvertido cruzar una frontera invisible para pasar un rato a otro país. Se trata del Estado de la Ciudad del Vaticano, un diminuto país soberano e independiente situado en el corazón de Roma, que tiene un tamaño de 44 hectáreas y unos 900 habitantes. Veamos qué origen tiene esta curiosidad histórica y cuál es su significado en la época actual.



Historia

El Vaticano es la sede de los Estados Pontificios o "Estados de la Iglesia" que estuvieron formados por un conjunto de territorios centro-italianos que se mantuvieron como estado independiente entre los años 752 y 1870 bajo la autoridad civil de los papas, y cuya capital fue Roma.

El nombre de Vaticano puede tener su origen en un antiguo pueblo etrusco llamado Vaticum que pudo radicarse sobre la margen izquierda del río Tíber en una colina con dicho nombre. El emperador Constantino el Grande (307-337) debido a su conversión a la religión cristiana, instauró la paz con la Iglesia, permitiendo que el cristianismo saliera de la clandestinidad y obtuviera un estatuto jurídico privilegiado 

Plaza y Basílica de San Pedro

En el siglo IV, al pie de la Colina Vaticana se comenzó a edificar lo que luego sería la Basílica de San Pedro. Según testimonios arqueológicos, allí fue enterrado el primer papa. Los pontífices medievales compraron el territorio que quedó comunicado con Roma a través del Pons Aelius, hoy conocido como puente de Sant'Angelo, mandado construir por Adriano para dar acceso al castillo que en origen fue su mausoleo.

Carlomagno fue coronado emperador del Sacro Imperio Románico,
en Roma, el 25 de diciembre de año 800 por el papa León III 
En el año 756 este territorio fue oficialmente cedido al papado por Pipino el Breve, primer monarca de los francos, como agradecimiento por haberlo nombrado rey. Sus posesiones se fueron ampliando a través de donaciones, adquisiciones y conquistas y, de esta forma, los futuros Estados Pontificios, legalmente establecidos por Carlomagno en el siglo IX, llegaron a abarcar prácticamente toda la zona central de Italia.

En el siglo XIV la Iglesia vivió una gran crisis provocada principalmente por Felipe IV de Francia y la ambición de algunos cardenales, que originó el traslado de la sede pontificia a Avignon. Durante más de un siglo, en aquel periodo conocido como el "Gran Cisma", donde se sucedieron siete papas, Roma dejo de ser la sede de los Estados Pontificios. 

Otro incidente importante en la historia vaticana ocurrió cuando en 1797, Napoleón Bonaparte se apoderó de este territorio, creando la República Romana. Aquella situación finalizó en 1815 cuando el Congreso de Viena, tras la caída de Napoleón, restituyó al papado sus antiguas posesiones.

El estatus de los Estados Pontificios cambió radicalmente en 1870 cuando el rey italiano Victor Manuel II capturó la ciudad de Roma y la declaró capital de Italia el 1 de enero de 1871, terminando así con los Estados Pontificios. El Papa Pío IX cuestionó la legitimidad de aquella conquista proclamando que era prisionero en la Ciudad del Vaticano. Durante varios decenios los papas mostraron una actitud beligerante contra el Estado Italiano y su Constitución, que reflejaba la creciente secularización generalizada en toda la sociedad de Europa.

Tuvieron que transcurrir 58 años hasta que llegase un acuerdo para solventar la situación. Fue en febrero de 1929 cuando se firmaron los Pactos de Letrán, que suponían un compromiso de reconocimiento mutuo y de establecimiento de relaciones entre el Reino de Italia y la Santa Sede. Eran los tiempos del rey Víctor Manuel III con Benito Mussolini como primer ministro y el Secretario de Estado Pietro Gasparri, en nombre de la Santa Sede.

Monumento a Victor Manuel II, artífice de la reunificación italiana

Así se zanjó el viejo problema de 1870, conocido como "la cuestión romana", y se creó la ciudad del Vaticano con la calificación de Estado Independiente, bajo la soberanía del Papa. Los Pactos de Letrán dejaron constancia de la neutralidad e inviolabilidad del nuevo Estado, aceptando Italia el catolicismo como religión oficial. El Tratado fue incorporado a la Constitución de la República Italiana. 


   Vaticano (II)  


El Vaticano (II)

El Estado

El jefe del Estado Vaticano es el Papa que además, es el jefe espiritual de los cardenales, obispos y religiosos de la Iglesia Católica en el mundo. Sus poderes son absolutos en todos los ámbitos; legislativo, ejecutivo y judicial y está rodeado por un equipo de gobierno que lo componen las Sacras Congregaciones, los Tribunales y los Santos Oficios de la Curia Romana, donde cada organismo está regido por un Cardenal. La elección del Papa es por sufragio limitado, el famoso Cónclave en la Capilla Sixtina, donde votan solo los cardenales menores de 80 años.

Jardines del Vaticano

A partir de la reforma de 1968, el número de Congregaciones quedó reducido a nueve, las Secretarías son cinco, los Tribunales tres y los Santos Oficios seis. Además el Concilio Vaticano II, creó el Sínodo de Obispos que es una asamblea consultiva compuesta por prelados de todo el mundo que tiene la misión de proporcionar al Papa una visión universal de los problemas y sensibilidades de las distintas iglesias.

El Vaticano cuenta con un poder judicial propio, cuyo alcance llega a veces a religiosos de otros países a través de los Concordatos. Existe un Juez único, un Tribunal y una Corte de Apelación y todas sus competencias están reguladas por los Códigos civil y penal propios, al igual que la tipificación de sus propios delitos y penas. También cuenta con servicios financieros a nivel global a través del Instituto para las Obras de Religión (Banco Vaticano), actualmente inmerso en una profunda revisión para poder salir de la lista negra de países en riesgo de corrupción, debido a sus numerosos escándalos.

Grabado de la Plaza de San Pedro, siglo XIX

La Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas con 180 estados, con embajadores recíprocos en muchos de ellos. El Estado Vaticano es observador permanente en Naciones Unidas, la FAO, la Unesco, la Agencia Internacional para la Energía Atómica o la Organización Mundial del Turismo. Como curiosidad cabe citar que la comunidad internacional permite la navegación marítima de buques vaticanos aunque el Estado no tiene acceso al mar y algo similar sucede con la aviación. En 1984, la Ciudad del Vaticano fue declarada patrimonio cultural y natural por la Unesco, de modo que todo el Estado está reconocido como patrimonio de la humanidad.

Las finanzas del Vaticano se nutren de las aportaciones de los católicos de todo el mundo, de la venta de publicaciones y souvenirs y de las entradas a los museos, sin embargo sus ciudadanos no pagan impuestos. Solo la mitad de la población censada tiene ciudadanía vaticana, aunque muchos de ellos residen en otros países como personal diplomático. El resto, están autorizados a residir, pero sin ciudadanía, como ocurre con los trabajadores de comercios o jardines o los sacerdotes cursando estudios.

Altar mayor y baldaquino de Bernini en San Pedro

La ciudad del Vaticano tiene farmacia, supermercado, estación de ferrocarril y servicios de correos, telégrafos y emisoras de radio y televisión propios, además de sus identificativos en Internet. También tiene su propio periódico diario, el "Osservatore Romano" que tiene ediciones semanales en varios idiomas. Otros órganos de gran trascendencia son las Universidades Pontificias, que en Roma son seis y más de cincuenta repartidas por el mundo.

En casi todas las diócesis del mundo de los países donde está autorizada, la Iglesia Católica lleva a cabo algún tipo de obra social. La cantidad de Fundaciones o Pastorales parroquiales de ayuda abarcan numerosos campos como escuelas a distintos niveles, dispensarios, centros de acogida para niños, residencias de  ancianos, hospitales, centros de rehabilitación de toda índole, leproserías, lucha contra el sida, etc. En este sentido la Iglesia puede considerarse con ventaja, como la mayor ONG del mundo.


Basílica de San Juan de Letrán
Basílica de Santa María la Mayor

El centro de culto más sagrado para los cristianos es la basílica de San Pedro, una de las cuatro basílicas papales o basílicas mayores de Roma. El templo actual fue edificado sobre la antigua basílica de Constantino, tumba del apóstol San Pedro, primer Papa de la Iglesia. Su construcción se inició en 1506, por orden del papa Julio II y las obras finalizaron 120 años más tarde. La autoría de esta monumental obra se atribuye principalmente a Donato Bramante, Michelangelo Buonarroti y Gian Lorenzo Bernini.

Las otras basílicas papales son la archibasílica de San Juan de Letrán, que es la auténtica catedral de Roma, la basílica de Santa María la Mayor de gran tradición española y la basílica de San Pablo Extramuros, sepultura del apóstol y quizás la más bonita de las iglesias romanas.


Basílica de San Pablo Extramuros

En los Pactos de Letrán de 1929, se detallaron las propiedades del Vaticano reconocidas como inviolables y soberanas. Así figuran la Basílica de San Pedro, el conjunto de los palacios Vaticanos, Castelgandolfo, San Calixto, la Cancillería, las basílicas mayores y los edificios de la Santa Sede destinados a institutos y universidades.


     Vaticano (I)                                                                                                  Vaticano (III)                 

El Vaticano (III)

Patrimonio artístico

El Vaticano representa uno de los mayores centros de patrimonio arquitectónico, artístico y cultural del mundo. La Basílica de San Pedro es el mayor templo cristiano del orbe y la grandiosidad de su construcción es incomparable. Dentro de las dependencias vaticanas hay numerosas capillas destacando sobre todas la Capilla Sixtina. En ella se celebran las ceremonias y funciones papales siendo famosa la elección del Pontífice. 

Se construyó entre 1473 y 1481. El arquitecto fue Giovanni de Dolci, comisionado por Sixto IV, que le dio su nombre. Es un gran rectángulo de una sola nave con unas medidas interiores de 40,9 metros de largo por 13,4 metros de ancho, las dimensiones que se atribuyen al Templo de Salomón según el Antiguo Testamento. Todas sus paredes están cubiertas por exquisitos frescos de maestros del "Quattrocento" donde podemos ver escenas de la vida de Moisés y de Jesucristo. Los frescos del techo y el extraordinario "Juicio Final", son de Miguel Angel.

La Capilla Sistina en una audiencia papal
Hay que destacar el ingente patrimonio de la Iglesia en las artes, que se recoge en el Museo Vaticano. Esculturas y mosaicos de la antigüedad, todos los artistas del Renacimiento y también el arte moderno tienen cabida en sus salas. El museo tiene su origen en la colección privada de Julio II, elegido papa en el año 1503. Más tarde otros pontífices fueron aumentando las extensas colecciones que hoy se pueden contemplar. Este conjunto museístico se compone de diferentes edificios con museos temáticos destacando las salas de arte etrusco y egipcio, el Museo Pío Clementino, la Pinacoteca, las Estancias de Rafael y los Aposentos Borgia. También encontramos un museo Filatélico y Numismático, las galerías de los Tapices y de los Mapas y un sinfín de museos menores y capillas. 

Sala Sixtina de la Biblioteca Vaticana

Estancia del Heliodoro de Rafael

En este conjunto de edificios también se encuentra la Biblioteca Vaticana, una de las mejores del mundo. La Biblioteca custodia más de 1.600.000 libros antiguos y modernos, numerosos incunables y un sin fin de manuscritos y otros documentos, monedas y medallas. En una sección separada se encuentra el Archivo Secreto Vaticano, que contiene unos 150.000 volúmenes y cuyo acceso está fuertemente restringido. 

El éxito de los Museos Vaticanos es enorme lo que origina que una multitud de curiosos turistas intente cada día acceder a sus dependencias. En fechas señaladas las colas pueden ser kilométricas a pesar de que las tarifas de acceso son disuasorias.

La Guardia Suiza

El Vaticano encierra tras sus muros grandes secretos y numerosas estancias inaccesibles. También se encuentran curiosidades como el cuerpo de bomberos y la policía militar conocida como la Guardia Suiza, cuya historia se remonta al tratado de Julio II con los cantones suizos de Zurich y Lucerna, por el que comprometieron proveer al Papa de una fuerza permanente de 250 hombres como guardaespaldas. El compromiso sigue en vigor y sus miembros son nativos de Suiza y católicos. Su pintoresco uniforme, nada práctico hoy en día, fue diseñado por Miguel Angel.

Como todo estado que se precie, el Vaticano ha podido aislarse y protegerse dentro de sus murallas a lo largo de la historia. Todo su perímetro, unos 3 kilómetros, está rodeado de una enorme muralla solo abierta hacia la Plaza de San Pedro, donde se encuentra la columnata de Bernini que marca los límites del pequeño estado. El origen de la Muralla Leonina está en las invasiones sarracenas hacia el año 850 y en la necesidad de construir una defensa sólida.


La muralla del Vaticano en la actualidad

Vista de Roma desde la cúpula de la Basílica de San Pedro

Otra atracción de la Basílica es el ascenso a su cúpula. Aquí se comercializa todo y por un coste razonable se puede emprender el ascenso de los 500 escalones que por angostos pasadizos, te permiten alcanzar la cúspide, el punto más alto de Roma. El pasado 7 de octubre, en medio de una impresionante tormenta, logre alcanzar esta cima y como cabía esperar, no vi nada. Menos mal que dos horas más tarde, con un sol espléndido pude contemplar bonitas vistas de la ciudad desde la terraza del Castillo Sant’Angelo.


      Vaticano (II)