Google+ Aislado en este planeta: mayo 2016

domingo, 22 de mayo de 2016

El "Santísima Trinidad"

En el muelle de levante del puerto de la capital alicantina, se encuentra una réplica bastante limitada, a tamaño natural, del que fue el mayor buque de la armada española del siglo XVIII. Se trata del "Santísima Trinidad", hundido en aguas de Cádiz en los días posteriores a la batalla de Trafalgar. En aquel siglo, que ya apuntaba al declive del Imperio español, hubo no obstante un loable intento de mantener el tipo frente a Inglaterra y Francia, las potencias emergentes, sobre todo en el control de los mares.

Destacan en ese tiempo los astilleros de Cádiz, Cartagena, Guarnizo y El Ferrol pero sobre todo el de La Habana que fue el que mayor número de navíos de línea aportó. Más de la mitad de los buques construidos y también los más grandes, se botaron en la isla caribeña de modo que La Habana fue, con diferencia, el más decisivo de los astilleros españoles con una producción de 74 buques a lo largo del siglo XVIII.

Puerto de Alicante desde el castillo de Santa Bárbara

sábado, 14 de mayo de 2016

La venta de la Torre Eiffel

La Torre Eiffel, el mayor icono de la capital francesa, se construyó para la Exposición Universal de 1889 celebrada en París. Fue una idea original, pero terminada la exposición, resultó una construcción inútil y no contó con el aprecio de los parisinos hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

Durante muchos años  fue vista como una construcción fea y sin utilidad alguna. Allí permanecía desde la exposición porque nadie quería tomarse el trabajo de desmontarla y ni siquiera llamaba la atención de los turistas que ya por entonces pululaban por París. El debate sobre la utilidad de la torre se agudizó en mayo de 1925, cuando la prensa local informó sobre el deterioro que estaba sufriendo la estructura y el alto costo que supondría su reparación.

Abril 1888

Victor Lustig estaba sentado hojeando el periódico en la terraza de algún elegante local parisino mientras disfrutaba de un café, cuando al leer los comentarios sobre la torre, se le ocurrió una genial idea para volver aquel asunto a su favor. Había nacido en Checoslovaquia pero se había convertido en ciudadano francés hacía largo tiempo y allí se hacía pasar por aristócrata. Era un hombre refinado, cortés, simpático, con gran facilidad de palabra y hablaba con soltura varios idiomas. Desde hacía años que se dedicaba al engaño y a la estafa, con tan buenos resultados que se permitía vivir como un verdadero miembro de la alta sociedad parisina. 

lunes, 2 de mayo de 2016

El Archivo de Simancas

En los tiempos que corren donde la información está desbocada tanto por la cantidad que circula como por la falta de sustancia de muchos contenidos, todo ello al socaire de la exuberancia digital, llama la atención un lugar tranquilo, casi recoleto que alberga tras sus muros los documentos en los que durante siglos quedaron reflejadas muchas de nuestras grandezas y miserias o lo que es lo mismo, la Historia de España.


Fachada del Castillo de Simancas

El lugar es Simancas, a escasos kilómetros de Valladolid, que es sede del castillo del mismo nombre donde reside la más importante colección de legajos, mapas, decretos, bulas y ordenanzas de más de seis siglos de nuestra historia.

Desde que se comenzó a escribir y hasta bien entrada la Edad Media los documentos relativos a la gobernanza y a la historia de los hechos, iban quedando desperdigados a lo largo del camino que seguían los monarcas y sus séquitos. La vida antigua era azarosa y lo mismo se daban órdenes en palacio que en el campo de batalla. Las ordenanzas reales y los acuerdos de las Cortes bien podían tergiversarse, perderse en algún baúl de viaje o caer en manos de un valido interesado en su incumplimiento.