Google+ Aislado en este planeta: agosto 2015

domingo, 30 de agosto de 2015

La Manquita

En el corazón de la ciudad, como suele ser habitual, puedes descubrir una catedral. En el caso de Málaga es así, pero el templo que encuentras tiene una asimetría que, de lejos, ya te hace adivinar que algo extraordinario debió ocurrir para que una bella fachada renacentista tenga una torre a la izquierda y una especie de muñón en piedra a la derecha. No se trata de una amputación. Es más bien una "no construcción" de algo que estando previsto, no se llegó a levantar.

Vista de Málaga desde Gibralfaro

La catedral de Málaga se alzó en el lugar que ocupaba la Mezquita-Aljama, o mezquita mayor de la ciudad, durante los ocho siglos de dominio musulmán, Como era habitual en la Reconquista se construyó en su lugar una iglesia cristiana que pronto fue ampliada y convertida en templo catedralicio. Su nombre es Santa Iglesia Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Encarnación, pero simplificando tan rimbombante título, los malagueños la conocen como "la Manquita". Se comenzó a construir en la primera mitad del siglo XVI y como siempre estuvo escasa de presupuesto, las obras no tuvieron continuidad y se paralizaron en varias ocasiones. Se inauguró en 1631 aunque no estaba terminada pues faltaba concluir la fachada y sobre todo, faltaba la torre sur al completo, así que de inmediato se le aplicó el apelativo que aún prevalece hoy en día.

sábado, 22 de agosto de 2015

Desde el cielo de Berlín

Al káiser Guillermo I en 1884, no le gustaba el Parlamento que se iba a construir porque representaba al poder popular. Su nieto Guillermo II, que lo tenía que inaugurar diez años después, desacreditó al arquitecto, por la fealdad del edificio y prohibió la inscripción "Dem Deutschen Volke" (al pueblo alemán), que no se colocó en la fachada hasta 1916. Por estar cargado de historia y por su arquitectura, el edificio del Reichstag, en el parque de Tiergarten, es una de las visitas indispensables en un viaje a Berlín, la capital alemana. 

El Reichstag en Berlín

Este edificio fue diseñado por Paul Wallot y terminó de construirse en 1894 siguiendo un estilo neorrenacentista. Después de la unificación de Alemania en 1871, surgió la necesidad de un edificio importante y majestuoso para ser la sede del Reichstag (Parlamento) del II Imperio Alemán, en vigor entre 1871 y 1918, y más tarde del parlamento de la República de Weimar, de 1919 a 1933.

jueves, 13 de agosto de 2015

Muerte al vasco

Parece un título amenazador o xenófobo, o bien es una broma. Pero no, lo cierto es que en Islandia, hasta el pasado 22 de abril, estaba en vigor una ley por la que estaba permitido matar a ciudadanos oriundos de Euskadi, si ponían un pie en la zona oeste del territorio de la isla.

Los islandeses son gente pacífica y muy civilizada y por eso últimamente no mataban vascos (tampoco a otros ciudadanos) ni aunque un otxote desafinado se plantara bajo su ventana a las tres de la madrugada o un concierto de txalaparta durase cuatro horas, así que la ley estaba en completo desuso pero no estaba derogada. Se trata de una ley que entró en vigor en el año 1615, cuando el comisario de la zona oeste del país, un tal Magnusson, ordenó ejecutar a 32 marineros vascos que se dedicaban a la caza de ballenas y que habían naufragado en la costa islandesa.

Reikiavik, la capital de Islandia en verano

jueves, 6 de agosto de 2015

El horror de Hiroshima

En estos días se cumplen 70 años del estreno del arma más espantosa y mortífera que ha fabricado el hombre.

El 6 de agosto de 1945, en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, un bombardero estadounidense B-29 dejó caer la primera bomba atómica de la historia, sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. La explosión destruyó el 90 por ciento de la ciudad e inmediatamente mató a 80.000 personas y decenas de miles morirían más tarde a causa de las heridas y la radiación. Tres días después, un segundo B-29 dejó caer otra bomba atómica sobre Nagasaki, matando a unas 40.000 personas.

Incluso antes del estallido de la guerra en 1939, un grupo de científicos estadounidenses, junto con otros refugiados de los regímenes fascistas de Europa, comenzaron a inquietarse con la investigación de armas nucleares que se estaba llevando a cabo en la Alemania nazi. En 1940, el gobierno estadounidense comenzó a financiar su propio programa de desarrollo de armas atómicas, que quedó bajo la responsabilidad conjunta de la Oficina de Investigación Científica y Desarrollo y el Departamento de Guerra después de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial . El Cuerpo de Ingenieros del Ejército fue el encargado de dirigir la construcción de las grandes instalaciones necesarias para el programa ultra secreto, que tomó el nombre en clave de "Proyecto Manhattan". Este proyecto comenzó inicialmente en diferentes centros estadounidenses, destacando la Universidad de Chicago y el Laboratorio Nacional de Los Álamos, pero se extendió por todo el país llegando a ocupar al final de la guerra a más de 125.000 personas.