Google+ Aislado en este planeta: septiembre 2014

domingo, 28 de septiembre de 2014

Ciudad Rodrigo

La provincia de Salamanca es bastante extensa y alejándose de la capital unos 90 kilómetros en dirección a Portugal se encuentra esta pequeña ciudad que supone un oasis en la enorme extensión del campo charro.

Bajo sus murallas discurre el río Águeda

Ciudad Rodrigo está lejos de todas partes ya que no se pasa por allí con facilidad salvo que te dirijas a Portugal por la frontera de Fuentes de Oñoro que está a 25 kilómetros. Su alejamiento le dota de cierta cultura algo endogámica pero rica e ilustrada. Visitando la ciudad me han llamado la atención algunos lugares, costumbres y hechos históricos de la villa.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Lunes de aguas

Salamanca es una ciudad rica en historias, leyendas, ocurrencias y hechos pintorescos, más si cabe que otros lugares, ya que ha sido ciudad muy viva, llena de gentes de toda índole y condición. Esta historia circula por la ciudad y es muy fácil que algún lugareño te la cuente, si se presenta la ocasión.

Salamanca desde la otra orilla del Tormes

La tradición del Lunes de Aguas, tiene su origen en el siglo XVI cuando Felipe II, con solo 16 años, llega a Salamanca para celebrar sus bodas con la princesa María de Portugal. Después de los esponsales, siguieron varios días de festejos en los que el rey tuvo ocasión de conocer la ciudad que, al igual que ahora, estaba poblada masivamente por estudiantes. Allí advirtió de una afición muy arraigada y es que descubrió con asombro que esta sobria y señorial ciudad de la vieja Castilla, además de ser un templo del conocimiento y la luminaria del cristianismo, era al mismo tiempo un garito de diversión y sede de las más depravadas costumbres. Y es que en esa época Salamanca albergaba a más de ocho mil estudiantes, solo varones, entre los cuales había becarios, vividores y señoritos de postín que movían a su alrededor un complejo entramado humano compuesto de criados, mozos de cuadra, taberneros, curas corruptos, catedráticos rectos y torcidos, lavanderas, amas de llaves, buhoneros y feriantes y, como no, prostitutas para todos los bolsillos y aficiones, rameras sin fin con más bachillerías y licenciaturas que los más aventajados estudiantes.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Paseo por Salamanca

La próxima vez, en otra vida, quiero ir a estudiar a Salamanca. Acabo de volver de esta ciudad y ya siento haber dejado algo pendiente, como los malos estudiantes, para recuperar en otro curso. Es que esta ciudad atrae, llama, incita y contagia. Uno siente que hay que pensar más, aprender más y sobre todo, vivir más. Todo esto constituye el reclamo de Salamanca que desde hace ocho siglos está impartiendo al mundo luz, ciencia, sabiduría y vida, es decir, universitas.

La tradición estudiantil dota a Salamanca de una atmósfera especial, con millares de jóvenes que se aglomeran en sus antiguas calles y disfrutan como nadie, sin hora de cierre. No se sabe cuándo tienen tiempo de estudiar pero se supone que lo hacen y sobre todo gozan del enorme privilegio que es casi un título: ser estudiante en Salamanca. La oferta del conocimiento, las titulaciones, la investigación y los congresos es inmensa y también su nómina que puede superar los 40.000 alumnos.

Tintes dorados en la piedra de la Catedral

domingo, 7 de septiembre de 2014

Tecnología temeraria

De entre la avalancha de inventos y desarrollos que nuestra tecnocivilización nos ofrece a diario, hay dos inventos emergentes que me llaman la atención porque sin duda tendrán gran impacto y que naturalmente ya están dando que hablar en periódicos y emisoras. Se trata de los drones para uso civil y de los coches sin conductor.

Es curioso que dos empresas punteras en sus respectivos sectores estén empleando la tecnología llevada al extremo para innovar, marcando la pauta de los desarrollos más futuristas. Por un lado Amazon, que comenzó hace 20 años como una librería online y hoy es uno de los gigantes mundiales de Internet con desarrollos de negocio en multitud de áreas y con intereses en una veintena de empresas de comercio electrónico, cloud computing, creación de contenidos, lectores de libros electrónicos y otros gadgets. Y hasta se ha permitido crear su propia moneda, Amazon Coins, para las compras por Internet.

Reparto aéreo de paquetería
Pues bien, Amazon se ha embarcado recientemente en un proyecto fantástico llamado Amazon Prime Air, consistente en utilizar drones autónomos capaces de entregar paquetes a domicilio en 30 minutos. Estos miniaviones funcionan con una batería, son guiados por ordenador y por sus propios sensores y están geolocalizados permanentemente, desplazándose a 80 km. por hora y portando una carga de unos dos kilos que cubre la mayoría de los envíos que efectúa Amazon. No es de extrañar que la compañía intente revolucionar el sistema de entregas que es el eslabón final de su cadena logística, altamente robotizada y que funciona como un reloj, según se puede comprobar al efectuar una compra en su portal online.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ciudades extremas

Se puede considerar una ciudad como un asentamiento humano permanente y de cierta relevancia. El hombre, en su afán aventurero, ha llegado hasta el último confín de la tierra, pero quedarse allí, establecerse y convivir con otros, ya es más complicado. Por esa razón, el concepto de ciudad denota un mínimo de tamaño, organización y permanencia que es aplicable a estas ciudades que por razones geográficas, climáticas o demográficas, se posicionan en los extremos del Planeta.

LA MAS NORTEÑA: Hammerfest, Noruega (mapa)

Con casi 10.000 habitantes, Hammerfest es la ciudad ubicada más al norte en todo el planeta, siempre que se tome en serio el término "ciudad". Desde luego, Santa Claus vive más al sur pero hasta allí se puede llegar incluso por carretera. Claro que hay otros lugares habitados más al norte. En isla de Ellesmere, la más septentrional de Canadá en el territorio autónomo de Nunavut, también vive gente. La isla que casi tiene el tamaño de Inglaterra, cuenta con una población de 146 habitantes. Uno de esos lugares es Grise Fiord, justo encima del paralelo 80 que cuenta con unos 140 habitantes. Pero aún hay humanos más arriba, porque en una base militar llamada Alert situada 500 kilómetros más al norte, viven de forma permanente cinco científicos a cargo de equipos meteorológicos y radares de vigilancia. Su población crece en verano con la llegada de militares con distintas misiones. La estación tiene una carretera de 6 km de largo hasta un aeropuerto, que son naturalmente los más septentrionales del mundo, donde el sol se pone en noviembre y no vuelve a vérsele el pelo hasta febrero.