Google+ Aislado en este planeta: septiembre 2013

jueves, 26 de septiembre de 2013

Mitos para la historia

Cine y música son dos manifestaciones artísticas de gran relevancia. Cuando se combinan y los ingredientes son de calidad, el resultado es maravilloso. Hay dos historias separadas, una película y una canción, que se cruzaron en algún momento y que en mi memoria quedaron unidas, de forma que una siempre me lleva a la otra.

Marianne musa de los Rolling Stones
Escuchando a los Rolling Stones, me vino al recuerdo alguna historia de los personajes de la época. En los primeros tiempos de la banda, grabaron una canción titulada "As Tears Go By" que interpretaba Marianne Faithfull, novia de Mick Jagger, que fue una de las rubias fabulosas y salvajes de los rockeros años sesenta.

Marianne escribió la mítica canción "Sister Morphine" e inspiró muchas más como "Let's Spend The Night Together", "She's Like a Rainbow" y "Wild Horses", el adiós definitivo que el cantante dedicó a su novia. Después, ella se precipito en su infierno personal de drogas e intentos de suicidio, que felizmente logró superar, resurgiendo en 1979 con "Broken English", un álbum muy influyente en la época y su mejor obra.

Es precisamente en este álbum donde aparece "La Balada de Lucy Jordan", una bella canción que también fue interpretada por la banda de rock Dr. Hook & the Medicine Show de gran éxito en los años 70.

Reina de los felices sesenta

Pero es la interpretación de Marianne la que cuenta. Tiene un estilo vocal desgarrado y ella misma se define: "Mi voz es madura y está cargada de tiempo, marcada por cada cigarrillo que fumé y cada whisky que bebí." Fue el paso de la voz angelical a la voz decadente, pero siempre hermosa. La letra de "La balada de Lucy Jordan" habla de un ama de casa desengañada, frustrada, casi suicida, soñando con ilusiones imposibles que contrastan con su vida anodina.
At the age of thirty-seven
She realised she'd never ride
Through Paris in a sportscar
With the warm wind in her hair….
La canción tuvo cierto éxito pero su verdadero remake llegó en 1991, de la mano de Ridley Scott que eligió este tema para incluirlo en la banda sonora de su monumental filme "Thelma y Louise"Esta película, aunque de difícil clasificación, es una comedia dramática donde se mezclan diversos géneros como los de “road movie”, oeste moderno, camaradería y película policíaca. 

Lo esencial de la acción pasa en la carretera. Las dos heroínas atraviesan los paisajes suntuosos de Arkansas y Arizona, en un Ford Thunderbird del 66 descapotable, con los cabellos al viento, lo que evoca una sensación de libertad. Ellas son Thelma (Geena Davis), un ama de casa que vive en una existencia anodina y nada gratificante junto a su marido, un machista redomado que anula su personalidad, así que su filosofía consiste en dejar las cosas como están y Louise (Susan Sarandon) que es camarera en una cafetería y espera en vano que su novio le pida matrimonio. Piensa que cada uno tiene lo que se busca y lleva una vida algo alocada pero frustrante.

La película de Ridley Scott
Las dos deciden que lo que necesitan es un fin de semana alejadas de la rutina y emprenden un viaje en el Thunderbird de Louise. Durante su escapada, debido a un incidente de agresión sexual, se convertirán en fugitivas de la Ley por plantar cara a la violencia machista que se ejerce contra las mujeres. En la huida hacia México a través de varios Estados, mostrando el paisaje y el modo de vida americanos, se suceden diversos incidentes, lances amorosos, engaños y nuevos delitos que hacen que las cosas se precipiten sin control, de modo que no hay vuelta atrás. 

Hay un dialogo genial con el policía que quiere convencerlas de que se entreguen, que muestra el punto sin retorno al que han llegado: 
- ¿Quiere salir de esto con vida?
- Sabe, pasan por mi cabeza un montón de palabras como... cárcel, interrogatorios, silla eléctrica, cadena perpetua, cosas así, ¿me comprende? ¿Y dice que si quiero salir con vida?
Toda la acción va acompañada de una banda sonora perfectamente vinculada al tema de la película. En cuanto a "La balada de Lucy Jordan", cantada por Marianne Faithfull, mientras conducen toda la noche por el desierto, parece resumir el personaje de Thelma y prepara el ambiente llevando al espectador hacia la idea de que no hay escapatoria y de que algo dramático tiene que ocurrir.

Huyendo hacia su destino en el Thunderbird del 66
La escena final es una acción terrible hacia la que se ven abocadas. Aunque podrían entregarse están ya cansadas de la vida, de los hombres y de su fatalidad, hacen lo único que definitivamente las libera de todo. Deciden juntas, tomar las riendas de su vida aunque solo les quede una última decisión. Y saltan…

En este vídeo se puede degustar una lograda combinación de escenas de la película con "La balada de Lucy Jordan" en versión de Marianne Faithfull, como música de fondo.
http://www.youtube.com/watch?v=S7GoTAmvxw0/

"La balada…" también se puede escuchar en directo y en varias versiones en http://grooveshark.com/#!/search?q=The+Ballad+of+Lucy+Jordan

sábado, 21 de septiembre de 2013

Defender el país

La línea Pirineos


Desde el comienzo de los tiempos el hombre ha necesitado defender su territorio y su hábitat y para ello siempre ha recurrido a la construcción de muros y almenas que impidieran el asalto del enemigo y facilitaran las acciones de defensa y rechazo.

Hay en el mundo miles de ciudades, castillos, fronteras y caminos que en algún momento de la historia fueron fortificados para dificultar las acciones enemigas. Así tenemos obras colosales como la Muralla China, lugares mitológicos como Troya, ciudades antiguas como Numancia y episodios memorables en Jerusalén o Constantinopla, todos ellos originados por el afán de defensa de sus pobladores y todos ellos inspirados en la construcción de murallas inexpugnables.

Ciudadela de Jaca, una muestra de fortaleza defensiva

En estos días en que el verano ya se va despidiendo, he paseado en bicicleta por la zona de Canfranc y me he encontrado con restos abandonados de una obra defensiva de la época franquista que consistió en un intento de fortificación de la línea fronteriza pirenaica para evitar la invasión de España. Este proyecto se conoce como Línea P (de Pirineos) que sobre el papel, consistía en la construcción de unos 10.000 bunkers a lo largo de la frontera que va desde Irún hasta el Cabo de Creus. 

Esta infraestructura de defensa, que hasta hace pocos años fue secreto militar, resulta sumamente sorprendente si se tiene en cuenta la costosísima inversión que supuso para una España sumida en la miseria de la posguerra. Una infraestructura que, en realidad, y a pesar de su coste, tanto en términos económicos como de recursos humanos, nunca fue utilizada. Ni siquiera fue terminada.

Nido de ametralladoras en la línea P
Las fechas en que estuvo en vigor este proyecto se sitúan en las décadas de los años 40 y 50 del siglo pasado. Se llegaron a construir unos 5.000 bunkers y muchos otros quedaron a medias lo que supuso una obra de enorme magnitud ya que necesitó de numerosas construcciones auxiliares, acondicionamiento de carreteras y otras edificaciones además de un imponente despliegue de recursos económicos y de hombres, principalmente soldados de reemplazo.

La razón que impulsó este faraónico proyecto hay que buscarla en la situación española tras la Guerra Civil. Numerosos españoles, civiles y militares, huyendo del avance de las tropas franquistas, cruzaron la frontera y se instalaron al otro lado de los Pirineos donde se formó un gobierno republicano en el exilio asentado en la ciudad francesa de Toulouse. Su esperanza era que el gobierno francés de De Gaulle y sus aliados pudieran atacar a Franco por su régimen de corte fascista y sus simpatías con los nazis.

En agosto de 1944 los alemanes se baten en retirada y se produce la esperada liberación de Francia. Los aliados no prestan especial atención a España ya que se aleja el peligro de que intervenga en la contienda a favor de Alemania, así que no hay ningún atisbo de invasión.

Fuerte del Coll de Ladrones
Además, en 1945 De Gaulle manda retirar todas las banderas republicanas españolas en las calles de Francia, se desentiende definitivamente de la Junta Española de Liberación a la que niega su reconocimiento y también procede a cerrar la frontera. Muchos españoles exiliados, ven perdidos los apoyos internacionales a la recuperación del poder en España y se empeñan en una guerra de guerrillas, conocida como "el maquis". Este movimiento luchó inicialmente a favor de la resistencia francesa contra los alemanes, pero terminada la guerra en Europa, reorientó sus esfuerzos hacia la lucha contra el fascismo español.

Así que por temor a una invasión, primero francesa y después de los republicanos exiliados, Franco se embarca en la construcción de una gran barrera defensiva que iría desde el Mediterráneo hasta el Cantábrico, aproximadamente 500 kilómetros de asentamientos fortificados. La obra se dividió en Sectores y estos a su vez en Centros de Resistencia. Los primeros construidos se encuentran en Guipúzcoa y Navarra y se iniciaron en 1939. Es la que se conoció como Fortificación Vallespín. Entre 1944 y 1948 la construcción tuvo su mayor auge en Aragón y Cataluña. Después, con la evolución de la situación internacional, decayó el interés y las obras se fueron ralentizando hasta quedar abandonadas, sobre todo a partir de los acuerdos hispano-americanos de 1953.

Torreta de fusileros
En la parte alta del río Aragón se pueden encontrar otros edificios de carácter defensivo de distintas épocas. En Canfranc cuentan con el Fuerte del Coll de Ladrones al norte de la población, una fortificación del siglo XVIII, que fue destruida para levantar sobre ella otro fuerte que se terminó de construir en 1900. Descendiendo hacia Jaca, cerca de la presa del embalse, hay una elegante construcción conocida como Torreta de Fusileros, que junto con otra similar ya desaparecida, formaban un conjunto defensivo que se alzó tras la conclusión de la carretera de Zaragoza a Francia por el Somport, en 1876, con la finalidad de defender la nueva vía de comunicación, en previsión de hipotéticas invasiones desde Francia.

Fuerte del Rapitán
Regresando a Jaca dejamos a nuestra izquierda el Fuerte de Rapitán que se alza sobre una colina en la vertiente norte de la ciudad y es una obra de carácter fundamentalmente defensivo a la entrada del valle del río Aragón, construida en las últimas décadas del siglo XIX. Nunca tuvo utilidad defensiva ya que los avances en el armamento artillero y el empleo de la aviación lo dejaron obsoleto. No obstante si conserva un trágico recuerdo a causa de las decenas de fusilamientos de republicanos ocurridos en sus fosos durante la Guerra Civil española.

La joya de las defensas militares de la zona la constituye la Ciudadela de Jaca. Situada en el centro del casco urbano, conserva íntegra toda su planta de estrella pentagonal. Su construcción, al igual que la Ciudadela de Pamplona, se enmarcó en la estrategia de defensa adoptada por Felipe II. Su historia bélica es escasa y un tanto anecdótica ya que la principal batalla librada en ella no fue para defenderse de los ataques franceses sino para desalojarlos durante la guerra de la Independencia a cargo de las tropas del General Espoz y Mina. Actualmente esta bien restaurada y merece la pena dedicarle una visita.

Ciudadela de Jaca y fuerte del Rapitán al fondo

En la actualidad, cuando las amenazas de invasión han quedado como fantasmas del pasado, es cuando se ha comenzado a dar utilidad a estas fortificaciones al convertirlas en reclamos turísticos que se suman a los muchos atractivos que la Jacetania tiene para el visitante.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Veinte mil leguas de cable submarino

Parodiando el título de la novela de Julio Verne, me quedo con esta variante para definir la inmensa red de cables que rodean al planeta atravesando todos sus mares y llegando a todos sus rincones.

Podemos pensar que las comunicaciones son cada vez más inalámbricas y así lo vemos en los aparatos de uso más cotidiano como el móvil, el wifi, el GPS, la radio o la televisión. Pero el verdadero tráfico, las ingentes cantidades de datos que viajan por todo el mundo, lo hacen principalmente por cables. Estos pueden ser terrestres con tendidos aéreos o subterráneos, pero más importantes aún son los tendidos de cable submarino que pasan muy desapercibidos hasta que despliegas un mapa del mundo como el de este enlace y descubres la impresionante maraña que cubre los mares del planeta.

http://www.submarinecablemap.com/

El mapa es interactivo y ampliable. Pinchando en las líneas de distintos colores, da información de cada trazado en la parte derecha.

La manipulación del cable es difícil por su enorme peso
Esta red mundial submarina, que ya supera los 900.000 kilómetros, está totalmente interconectada a través de los nodos de distribución que se reparten por distintos países a los que se conectan los centros de datos, las redes privadas, los operadores telefónicos y las grandes empresas de Internet. En definitiva, por mar y por tierra, al extremo de algún minúsculo ramal de esta red estamos casi todos los habitantes del planeta, de modo que si "seguimos el hilo" podríamos llegar a contactar con cualquiera en otro extremo.

Un barco cablero
La impresionante red que se ve en el mapa, se ha ido construyendo lentamente aunque de forma más acelerada en los últimos años, con el galopante incremento de datos desde la aparición de fenómeno Internet. Actualmente, más del 90% de la información que circula por la Red, utiliza en algún momento un cable submarino, mientras que los satélites soportan un escaso 5% del tráfico mundial. Hay instalados más de 900.000 km de cables por todos los mares del planeta.

El primer cable submarino internacional unió a Inglaterra con Francia a través del Canal de la Mancha, con gran esfuerzo y dinero de los hermanos Brett, en 1850, pero sólo duró unos días ya que un pescador francés lo rompió con su ancla. En 1851, en un segundo intento con un cable blindado, consiguieron que estuviera en servicio muchos años. 
Gigantescos rollos de cable
Algo después, en 1858, tras una instalación accidentada, el primer cable transatlántico submarino consiguió conectar Irlanda con Terranova pero sólo duró tres semanas, ya que los cables cedieron a las inclemencias y a la orografía del suelo marino. La mayor parte de los inversores de aquella empresa, abandonaron pero el gran proyecto de conectividad global consiguió estabilizarse diez años más tarde gracias al apoyo de los gobiernos y a una fabulosa resina traída de las colonias asiáticas llamada gutapercha, un excelente recubrimiento aislante para los cables. El avance fue enorme ya que miles de telegramas podían cruzar el Atlántico con facilidad lo que propició que para finales del siglo XIX, ya había 15 tendidos submarinos entre Europa y América.

La historia de las comunicaciones por cables submarinos tiene tres grandes etapas; la primera es la época del telégrafo hasta 1950, después vinieron los pares de cobre para la telefonía analógica que dieron paso a los cables coaxiales y a partir de 1980 comienzan las comunicaciones digitales utilizando los cables de fibra óptica, que son actualmente la base de la red mundial de telecomunicaciones, con velocidades de transmisión de hasta 2,5 Gbps en cada fibra, lo que equivale a más de 30.000 canales telefónicos de 64 Kbps. La estructura de un cable moderno de alta resistencia se compone de varias capas de polietileno, mylar, acero, aluminio y otros componentes plásticos, protegiendo a las propias fibras ópticas que forman su núcleo.

Barco cablero de gran tonelaje
El tendido de los cables por el lecho del océano en una auténtica proeza de la ingeniería. Se utilizan barcos cableros que al igual que toda la maquinaria son de fabricación especial para esta labor. En profundidades intermedias, los cables se entierran en el fondo marino, en una zanja de un metro. Para ello el barco cablero remolca una especie de arado que hace un surco, el cable se desenrolla desde el mismo barco, pasa por el arado y se deposita en la zanja. Las bobinas de fibra tienen hasta 6 kilómetros de longitud y deben ser empalmadas en el propio barco en una operación de precisión para evitar pérdidas por reflexión de la luz. Otro problema a resolver es la atenuación de señal que debe ser regenerada mediante amplificadores fabricados con un metal raro llamado erbio y que deben instalarse cada varios kilómetros.

Si no hay incidentes un barco puede enterrar hasta 200 km de cable en una jornada. Esta industria se ha especializado en el desarrollo de robots y submarinos no tripulados que hoy se utilizan en muchos trabajos en profundidad. Además del tendido, las empresas del sector hacen también la reparación y mantenimiento de los cables que es igualmente, una tarea altamente especializada y relativamente frecuente.

Empalme de un cable submarino
La tecnología de la fibra óptica se basa en un haz de luz proporcionado por un laser que viaja confinado en el interior de la fibra, casi sin límite de distancia y con la ventaja añadida de que es inmune a las interferencias. Cada generación de la tecnología de fibras, va mejorando las prestaciones. Por ejemplo, el SAM-1 de Telefónica es capaz de ofrecer 4 Terabits por segundo y unir 9 países desde Estados Unidos hasta Chile rodeando todo el continente. Otro ejemplo es el SEA-ME-WE-3, el más largo del mundo con 39.000 kilómetros de trazado, que parte desde Alemania y toca 39 puntos del globo hasta llegar a Japón y a Australia. En un futuro inmediato, entrarán en servicio en varios países, nuevos tendidos con capacidades de hasta 60 Terabits por segundo, necesarios para mantener el incesante y quizás disparatado crecimiento de las telecomunicaciones en el mundo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Maldivas

Se me está pasando el verano y no me ha dado tiempo de irme de vacaciones al Océano Indico. Claro que cualquier época es buena para este destino ya que sus temperaturas no oscilan apenas a lo largo del año, es decir, siempre hace bueno. Voy a ver si pillo un "low cost" en temporada baja y me voy para allá.


Como destino turístico las islas Maldivas son, como dice su slogan, "el último paraíso en la tierra". Lujosos resorts, exclusivos hoteles y destino selecto de millonarios, además de una situación en el mapa que las hacen poco accesibles para el turismo de masas, convierten a este archipiélago en lo más del turismo de lujo.

La República de las Maldivas es un archipiélago que consta de 26 atolones principales compuestos de unas 1.200 islas, de las cuales 200 están habitadas. Están dispersas en el Océano Índico sobre la línea de ecuador, al sur-oeste de Sri Lanka y de la India. Por tratarse de atolones, apenas sobresalen del agua y la máxima altura terrestre sobre el mar no llega a 3 metros por lo que la principal amenaza para estas islas es el calentamiento global y la subida del nivel de los océanos que puede hacerlas desaparecer.


La capital es Male, una ciudad extraordinaria, casi irreal ya que su urbanismo ocupa toda una isla, sin un centímetro libre de construcción. Aquí viven unos 100.000 habitantes, casi un tercio de la población total del país. 

  

Las Maldivas fueron una colonia portuguesa, holandesa y británica gobernada por un sultán. Se trata de un país islámico donde a partir de la independencia en 1965, se instauró una república con un sistema político de partido único de modo que hasta 2005, tan sólo ha tenido dos presidentes. A partir de esa fecha se legalizaron los partidos y la tranquilidad política y social se terminó.

Próximo a la capital, en la cercana isla de Hululu, se encuentra el aeropuerto internacional del país. A partir de allí, para el traslado entre las islas, se pueden utilizar los taxis acuáticos e hidroaviones, además de barcos regulares entre los destinos importantes.


El modelo de gestión del turismo, su principal fuente de ingresos, es original y efectivo. Por su estructura insular han podido dedicar islas deshabitadas a resorts turísticos, aislados de la población local. Existen unos 120 lugares que son entornos paradisíacos perdidos en un océano de aguas cálidas, transparentes y de intensos azules llenas de vida submarina, lo que hace del lugar el paraíso de los buceadores.

Por su clima tropical casi perfecto y por el valor que aportan sus complejos hoteleros, se ha convertido en un destino muy apreciado por el turismo de lujo. Famosos del deporte, estrellas de cine, millonarios diversos y parejas en luna de miel, son los afortunados que copan las limitadas plazas turísticas que ofrecen las islas, de forma que la escasez de oferta garantiza tranquilidad y altos ingresos. Mientras, la población local que no trabaja en servicios al turismo, se dedica a la ocupación tradicional de las islas que es la pesca.


Pensándolo bien, quizás no vaya a las Maldivas. Puede resultar un destino un poco aburrido porque ¿de que voy a hablar con Tom Cruise?. Y peor aún con los lugareños que hablan el idioma divehi o maldivo. Además, no se bucear y en las playas no hay chiringuitos. Y para colmo, si llega un tsunami, no tienes escapatoria.